LITERATURA
PLÁSTICA TRIDI
PLÁSTICA TRIDIMENSIONAL, Profesora Fernanda de la Torre, e
INICIACIÓN LITERARIA, profesora Ana Cecilia Loredo.
ACTIVIDAD MAYO 2020
EL SECRETO DE MI MASCOTA:
Leemos el cuento “Pedazo de Nube” de Malena Blanco y Sonia Espulgas y después: ¡Manos a la obra!
Etapas de la propuesta.
1) Miramos fijamente a nuestra mascota. Pensamos a qué cosa se parece, por su color, por su forma, por sus costumbres. O podemos pensar una mascota que tuvimos y ya no está.
2) Imaginamos, con ayuda de nuestra familia, cómo habrá sido que se convirtió esa cosa en nuestro compañero de hoy en día. Recuerden que pueden ocurrir cosas mágicas en nuestro relato.
3) Escribimos la historia.
4) Creamos, con los objetos que tengamos disponibles en casa, una versión de la mascota a medio transformarse. Vamos a trabajar con materiales, colores y texturas a elección. Podemos elegir las texturas tocando la superficie de los objetos, para comprobar así si son suaves, como un peluche, o ásperos como una lija, por ejemplo.
Recuerden que no vale colocarle cosas al animal, ni perturbarlo disfrazándolo. El “bicho en transformación” debe ser enteramente de fantasía.
5) Por último, sacamos tres fotos:
★ una foto del objeto: Por ejemplo una nube.
★ una segunda foto con nuestra creación: etapa del cambio.
★ y finalmente, la imagen de la mascota tal cual la vemos hoy.
Acompañamos esas imágenes con el relato.
Para que a nadie le de vergüenza, acá va mi historia:
Este cuento me hizo preguntarme (porque los cuentos te llenan de preguntas):
¿Alguna de mis mascotas no será realmente una mascota? ¿Alguna será en realidad otra cosa, o lo habrá sido? ¿Y cómo se habrá transformado?
Entonces les pregunté. Uno por uno y una por una (porque son muchas mis mascotas). Hasta que llegué a él, mi perro Pelu, que cuando le tocó el turno se hizo el dormido, panza arriba, silbando con sus dientitos en primer plano. Pero a mí no me engañaba.
Así que le volví a preguntar:
-Pelu: ¿Vos sos vos? ¿Hay algo que quieras contarme? ¿Tenés algún secreto? Abrió un ojo, me vio muy cerca, mirándolo fijo como para exprimirle todos los pensamientos, y ya no pudo ocultarlo más. Con ojitos llorosos murmuró su historia:
-Es verdad. Yo soy yo. Pero antes no era. Era…-y en ese momento del relato no pudo contener un sollozo- ¡Pelusa! Era montones de pelusa desparramada por los rincones.
1. LA PELUSA:
Había logrado esconderme de la amenaza del escobillón y de la aspiradora: Pelusa pelusienta de abajo de la cama, de la cómoda, pelusa pegada a otra pelusa, oculta durante años. Hasta que no pude más, estaba con las pelusitas de punta de tanto miedo a que me descubrieran y me tiraran a la basura, mientras que a la gata Popa la acariciaban y dormía calentita en la cama. Así que una idea, y un deseo fue tomando forma en mí y, poco a poco, concentrándome durante horas, fui tomando la forma de mi deseo.
En ese momento, viendo mi cara de desconcierto, juntó con el hocico unos pelitos que siempre hay por allí y por allá y, emocionado, rearmó una versión aproximada de cómo se veía en ese momento:
2.
LA TRANSFORMACIÓN
Se veía tan raro el casi-perro hecho de pelusa, y tan triste, que lo abracé fuerte a Pelu y le dije:
-Nuncá más vas a convertirte en pelusa.
3. MI PERRO PELU:
A veces cuando ladran mucho, me dan un poquito de ganas de que sean sólo
pelusas por un rato. Pero después se me pasa.